lunes, 29 de junio de 2015

la guerra de las fiestas de nochevieja

Nota: He decidido cambiar el hilo con respecto los anteriores posts, así que me he estrujado un pelín el cerebro y me ha salido un asunto que me ronda la cabeza. La fiesta de nochevieja.
Comienza la última batalla por conseguir un plan en fin de año.
Claro, todo esto debido a que somos unos vagos y unos dejados, todo el ultimo dia:
Aquí cada uno pone su plan. El amigo A, fiesta en un local que ha alquilado su hermano (precio 37e), Amigo B fiesta en un discopub que vamos todos los findes (precio 50e), Amigo C fiesta en una disco de moda muy pija (precio 75e), Amigo D fiesta en su casa (precio como mucho 20e). Ahora comienza las llamadas cruzadas de los telefónos rojos, aqui cada uno vende su plan, y comienzan los ataques entre unos y otros, que si este es más tranquilo, que en este hay más pivas, que este está más cerca, que al otro la novia de uno no va que no le gusta, que este es muy caro, patatín patatán y la casa sin barrer.
Empieza haber contactos diplomáticos, te llama B, que por cierto nunca te llama, oye que tal todo? y el curro? ah, que bien, ejem.. por cierto, al final nochevieja que? yo que se, llámate a A. B llama a D, C a A, D a A y C me llama a mi, y yo digo que llamaré a D. Menudo lío.Conclusión: que me da igual lo que hagan, porque yo ya he reservado (bueno es mi madre que nos invita) una cena, con cotillon, copichuelas, vinitos y demás, con mi madre y mi hermana en una marisquería. Claro que ponerte fino con tu madre delante...y si me aburro, que hago? me voy con estos pero depende lo que hagan, porque si van muy lejos, si es muy caro, y como voy? porque el coche no lo saco, ufff no se no se.....

Quedaba el plan de ¡pues vamos donde el año pasado, que fue de las mejores nocheviejas! -todos mis amigos-. Mi más profundo rechazo enérgico a celebrar tan entrañable acontecimiento en tal lugar. Paso de arriesgar la integridad física de mi casa y mi relación, que es paupérrima, con mi comunidad de nuevo.

Chollos

Se lo dije el otro a dia a mi amiga Rosa: hija mia, un poquito de por favor, una cosa es que el chico no haya estado a la altura de las circunstancias......pero un poquito de por favor y no le mandes esa felicitación por navidad, que me lo vas a hundir en la Busco un chollo.

Pero ella es muy suya y dice que lo hace con la mejor intención, vamos a titulo informativo con los que dicen eso de que el tamaño no importa, que si yo nunca he tenido quejas....en eso ella tiene razón, ¿porque nunca está el libro de reclamaciones en la mesita de Busco un chollo? y claro.....lo de ir a al defensor del consumidor da como no se que, por eso no tienen quejas. Así que cada uno emplea sus propios

Estos dias que todos pedimos a los Reyes Magos que nos traigan cosas, yo me pido que se lleven, que se lleven todo lo que vino a nuestra vida sin pedirlo, sin desearlo, lo que nos estorba, lo que nos limita, lo que nos quita felicidad, lo que produce dolor, lo que borra la sonrisa, lo que.....lo que ellos saben que deben de llevarse, por eso son Busco un chollo.


Nació en un pequeño pueblo, hoy desaparecido, de la provincia de Salamanca. En su juventud, como tantos otros, emigró a la gran ciudad en busca del medio de vida que su ciudad natal le negaba. Su hogar, la habitación de una pequeña pensión sin derecho a cocina. Encontró trabajo en una carnicería y esta fue su profesión hasta su jubilación. A las 6 de la mañana comenzaba su jornada laboral y se prolongaba hasta las 9 de la noche. Los domingos los entretenía con su afición preferida: el fútbol, por la mañana como jugador y por la tarde como espectador.

La vida empezó a sonreírle cuando conoció a Pepita. Pepita era la mujer mas guapa y alegre que había conocido, sus inmensos ojos azules le cautivaron. 

Un día de julio se casaron. Sólo algo enturbiaba su dicha, no pudieron tener hijos. Pero para él, ella lo era todo y la falta de hijos lo relegaba a un segundo plano. Andrés era feliz.

Pero la felicidad es aire que se escapa de las manos y no podemos atraparla. A los pocos años de matrimonio y siendo ella muy joven le fue diagnosticada una terrible enfermedad: esclerosis múltiple. A partir de este momento la vida se paró. El avance de la enfermedad fue rápido y en pocos meses su inmovilidad total. Fue necesario ingresarla en una residencia donde pudiese ser atendida. Andrés pasó los diecisiete años siguientes de su vida dedicado a cuidar a su mujer, visitándola a diario, recorriendo cada día los 60 km que separaban la residencia de su domicilio, hasta que hace unos pocos años ella falleció de la fuente